La seguridad, una responsabilidad compartida
La política de salud y seguridad de PIERRE GUERIN no es sólo una cuestión de normativa, es sobre todo un estado de ánimo. Desde 2023, nos hemos comprometido a cambiar nuestras prácticas a través del programa "Cultura de salud y seguridad: todos responsables". Se basa en una convicción sencilla pero esencial: la seguridad empieza por la atención a los demás. Todo el mundo, sea cual sea su cargo o antigüedad, tiene un papel que desempeñar.
Construir esta cultura significa aceptar mirar de otra manera nuestras acciones cotidianas: señalar un riesgo sin dudarlo, detener una tarea si algo no parece seguro, compartir una buena idea o un comentario, valorar a quienes dan ejemplo. Esta transformación se está implantando gradualmente a través del diálogo y el compromiso de todos.
En el marco de nuestro proyecto corporativo Ambición 2027, se están llevando a cabo internamente varias iniciativas para mejorar continuamente los resultados en materia de seguridad, reforzar la prevención a través de la formación, replantear los espacios de trabajo para hacerlos cada vez más seguros y ergonómicos, y fomentar el intercambio de experiencias para lograr un progreso colectivo.
Por último, el objetivo de esta iniciativa es mejorar la seguridad en el lugar de trabajo.
Acciones concretas, un compromiso colectivo
Desde el lanzamiento del programa, las iniciativas se han multiplicado en todos nuestros centros. Las sesiones de sensibilización abordan situaciones cotidianas y reiteran los reflejos correctos, mientras que la formación interna proporciona a todos las herramientas para comprender mejor y prevenir los riesgos.
Las reuniones de equipo se han convertido en momentos especiales para debatir situaciones concretas, compartir opiniones y sugerir vías de mejora, con el objetivo de cero accidentes.
Cero accidentes.
Un marco claro para la acción diaria
Nuestra política de seguridad se basa en las 12 reglas de oro de Equans, vigentes en todos nuestros centros. Desde el primer día, los recién llegados siguen un curso de iniciación centrado en la seguridad, para que la prevención se convierta en una parte natural de su rutina diaria.
Nuestros puestos de trabajo se evalúan, ajustan y mejoran periódicamente para garantizar que todo el mundo disponga de un entorno seguro, ergonómico y adaptado a su trabajo diario. La señalización desplegada en nuestros centros recuerda a los trabajadores los comportamientos que deben adoptar, y los accesorios tienen en cuenta las limitaciones físicas específicas de cada actividad.
Los puestos de trabajo se evalúan, ajustan y mejoran periódicamente para garantizar que todos dispongan de un entorno ergonómico seguro y adaptado a su trabajo diario.
Cada detalle cuenta. Un espacio de trabajo bien pensado, una postura corregida, un gesto anticipado, es este conjunto de acciones el que construye, poco a poco, una auténtica cultura de la seguridad compartida.
Yendo más allá, juntos
La implicación diaria de todos marca la diferencia. Al hacer de la seguridad un reflejo, una prioridad compartida, estamos construyendo un entorno de trabajo más tranquilo, más responsable y más seguro.